Un vikingo en Groenlandia

General

Sobre los regímenes censitarios y Dolores de Cospedal

Escrito por nessie 08-09-2012 en General. Comentarios (2)


En el siglo XIX florecieron una serie de sistemas políticos como respuesta a la autoridad del Antiguo Régimen y al absolutismo. El primero fue el liberalismo político, que fue una expresión del triunfo de la burguesía. El objetivo fundamental fue evitar la vuelta del absolutismo, de modo que se fragmentó y limitó el poder mediante la instauración de constituciones que consagraron la igualdad jurídica y los derechos individuales. El ejercicio del poder se dividió entre la Corona y el Parlamento, con un sistema bicameral elegido por sufragio censitario. ¿Qué significa esto de censitario? Que, para tener derechos políticos era necesario pagar una determinada renta, lo que excluía a los sectores sociales menos favorecidos.


En todo este proceso conviene aclarar algunas cosas. La primera es que la lucha de clases entre la burguesía y la nobleza admite muchas matizaciones: no fue exactamente un intento de destruir la nobleza, sino más bien de incluirse en ella utilizando para ello los medios de conseguir poder propios de la burguesía, el comercio y la industria, en lugar de los tradicionales de la posesión de la tierra o el servicio al rey. De hecho, los burgueses luchaban por ennoblecerse y los más prósperos lo conseguían. En esto había un comportamiento desigual de la nobleza, que tendía a desdeñar a la burguesía... salvo a los que realmente fueran muy prósperos, que sí eran bienvenidos. Al mismo tiempo, aunque los regímenes se hicieran teóricamente liberales, en la práctica las antiguas élites seguían conservando enormes parcelas de poder. ¿Les suena algo de esto en nuestra historia reciente?


Lo siguiente es que, aunque suene muy bien lo de la igualdad jurídica y los derechos individuales, en la práctica provocaban unas enormes desigualdades sociales: negociar en pie de igualdad jurídica un burgués rico y un obrero que necesita trabajo para vivir y mantener a su familia es cualquier cosa menos igualitario. El obrero difícilmente podía decir no a un empleo, por duras y degradantes que fueran las condiciones. El resultado fue una explotación despiadada, a la que los gobiernos liberales no pusieron freno, y dio lugar a la formación de sindicatos y a los partidos obreros como medidas de resistencia.


El liberalismo no tardó en ser contestado por los partidarios de la democracia, que defendían la igualdad social, con el rechazo de cualquier tipo de discriminación, lo que incluía derechos políticos para todos incluyendo el sufragio universal y la posibilidad de que las clases más bajas tuvieran también sus representantes en el parlamento.


La propuesta de Cospedal de no pagar a los diputados va camino a volver a limitar la posibilidad de que los representantes de las clases más favorecidas puedan ejercer esa función, salvo, claro está, que se vendan a los poderosos. Es cierto que hemos tenido muchos problemas con la clase política, tanto por la corrupción como porque han defendido un sistema corrupto basado en la especulación y el enriquecimiento rápido, en lugar de promover una economía sostenible que favoreciera a todos, pero no todos los políticos han participado en ello y además, la política es el único poder con capacidad para poner frente a las élites económicas que no se conforman con nada y están aumentando a pasos agigantados la desigualdad social, amenazando con volver a llevarnos a la Inglaterra que tan bien describió Dickens. Por supuesto, para que nuestros representantes cumplan su función, los ciudadanos debemos mantener una vigilancia para que no se desvíen de la defensa de nuestros intereses comunes, participar activamente en política y mejorar nuestro nivel cultural y ético, evitando que nos laven el cerebro a base de poder mediático y panem et cirquenses, o futbolenses, si así lo prefieren (y lo de panem va a andar por los pelos).

 

Nadie nos va a ahorrar luchar si no queremos que nos sigan estafando a mano armada, pero los intentos de reservar el poder político para los partidarios de las élites económicas es una severa amenaza para los intereses de la inmensa mayoría. Y nada nos garantiza que se quede en esta medida. Conociendo a los populares, si les cuela ésta, no tardarán en hacer otra peor. Empezando por aumentar el número de enchufados nombrados a dedo.


PS: espero explicar con más extensión en otro post por qué considero que la resistencia basada en la abstención de la política oficial, la abstención o el voto en blanco no me parecen una buena idea, pero va un apunte de la importancia de votar: Hitler consiguió el poder mediante elecciones, y después la elección fue irreversible hasta el fin de la II Guerra Mundial. 60 millones de muertos costó la bromita.


BIBLIOGRAFÍA.

Rivas el al.: Historia Contemporánea. UNED. Madrid, 2010.


Villares R, Bahamonde A: El Mundo Contemporáneo. Taurus. Madrid 2001.

El ser humano no es racional: grupos

Escrito por nessie 06-09-2012 en General. Comentarios (0)


Uno a veces se encuentra información interesantísima en los sitios más insospechados. Leyendo un libro sobre técnicas de negociación encontré unas magníficas descripciones de varias irracionalidades e inconsistencias del ser humano, hasta de los que se consideran especialmente inteligentes. Por ejemplo, venía una técnica que se utilizaba en cursos de negociación para subastar ventajosamente un billete de 20 $.  La técnica era la siguiente: el penúltimo en pujar pagaba su puja como el ganador. Las pujas se enconaban fácilmente y el que inventó el jueguecito, Martin Shubik, llegó a vender el billete de marras por más de 400$ sumando las dos últimas pujas. Se trata de una forma de poner en evidencia la escalada irracional del compromiso: tras un error inicial (la trampa está clara al leer el enunciado del juego), se continúa con la misma línea de acción aunque sea poco recomendable. También se muestra como uno puede estar dispuesto a darse o no darse un mismo paseo para ahorrar una pequeña cantidad dependiendo de la cantidad total de la transacción: por ejemplo, si un producto vale 100 € en una tienda y en la otra 70, se va. Si vale 1000 € y en la otra 970, la misma persona no se da el mismo paseo.

 

Uno de los puntos más importantes del libro es el que pone de manifiesto las falacias de que el ser humano es fundamentalmente individual y de que sus decisiones se determinan por variables internas, cuando es al revés,y para ello, entre otras cosas, explica los comportamientos irracionales que se dan en los dos grupos. Hay dos modalidades: la primera es la polarizacióngrupal: los grupos no moderan a sus individuos, sino que generalmente priman las opciones más extremas. Los linchamientos suelen hacerse en grupo por personas que, de una en una, generalmente no perpetrarían tal cosa.

 

La segunda, y más importante a mi juicio para aplicar al análisis de los males que aquejan nuestra sociedad, es el de pensamiento de grupo: se trata de un tipo de pensamiento que utiliza la gente cuando la búsqueda de concurrencia en un grupo cohesionado se vuelve más importante que la valoración realista de las situaciones y de cursos de acción alternativos. Se ponen como errores provocados por este fenómeno casos tan graves como la decisión de ignorar la posibilidad de ataque japonés a Pearl Harbour. Este fenómeno se da sobre todo en grupos que tienen un gran deseo de mantener la cohesión, donde los puntos de vista disidentes están aislados, de modo que es dificil que lleguen y se debatan libremente en el grupo y donde hay un líder muy directivo, que propone siempre las decisiones a tomar. El resultado es un deterioro enorme de la toma de decisiones.

 

En este último apartado ¿no les recuerda a nuestros partidos políticos dominantes? el PP de la época de la guerra de Irak es un ejemplo eximio, pero no el único.Y más dado que la legislación da un enorme poder a lascúpulas frente a la militancia, al decidir las listas de las elecciones y las dificultades para montar un partido alternativo por la maldita ley de D’Hont. El militante que quiera hacer carrera tendrá obligatoriamente un enorme deseo demantener la cohesión, no propondrá puntos de vista alternativos y las decisiones son las que vienen de arriba, sin más discusión. Por supuesto, esta situación desanima a la gente realmente competente con deseos de hacer algo bien hecho en política.

 

Tenemos muchas cosas que cambiar en nuestro país. Empezando por los partidos políticos, que son una parte muy importante del problema, pero también son el único camino que se vislumbra para poner una solución, y siempre que los ciudadanos les estemos bien encima exigiendo que atiendan nuestros intereses y no los de los financieros, sacándolos del poder lo antes posible en caso contrario. En democracia (bueno, aquí eso es más o menos...) es posible sin hacer una guerra civil.


Y... si esto os interesa, espero vuestros comentarios.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Anastasio Bernal, A. Técnicas de Negociación. Como negociar eficaz y exitosamente. McGrawHill. Aravaca (Madrid), 2004.

El ser humano no es racional. El experimento Stanford

Escrito por nessie 25-08-2012 en General. Comentarios (0)

“Puede decirse, por tanto, que en realidad es el egoismo lo que le enseña a amar”.

 

Sigmund Freud. Subrayado original.

 

“Hay cosas en la noche que es mejor no ver”.

 

Radio Futura: Divina (original Marc Bolan: Balrooms of  Mars)

 

En 1971 se hizo un experimento psicológico sobre el comportamiento de personas normales, no delincuentes, en condiciones que simulaban las de una prisión. Los resultados fueron cuando menos sorprendentes.

 

Se reclutó un grupo de voluntarios, estudiantes universitarios sin antecedentes, y se les sometió a una batería de test para descartar patología mental de base. La mitad de los voluntarios fueron asignados aleatoriamente al papel de carceleros y la otra mitad al de reclusos. Tras ello, sin previo aviso, los reclusos fueron detenidos con acusaciones inventadas y llevadas a las instalaciones del experimento, que simulaban una cárcel, celda de aislamiento incluida. Se les aplicó, como preparación, un baño de humillaciones que incluyó el cambio del nombre por un número, un uniforme degradante, el rapado del pelo y una cadena en un tobillo. A los carceleros se les dio libertad para hacer lo que consideraran necesario para mantener el orden. Su uniforme incluia gafas de sol, porra y silbato, y se organizaron turnos.

 

No tardó en estallar la rebelión, y los guardias, tras tomársela muy en serio y pasar sus apuros, encontraron rápidamente los medios de reprimir posteriores intentos: tras utilizar inicialmente los extintores para esa función (de CO2 comprimido, que helaba a los reclusos) y añadir una ronda de humillaciones e intimidaciones extra, comenzaron con técnicas de corte más psicológico: crearon una celda con privilegios, donde metieron a los reclusos que menos se habían implicado en la rebelión. Socavaron así la solidaridad entre los recursos, pero después vino el golpe maestro: al poco tiempo, cambiaron los reclusos privilegiados y metieron algunos de los “malos” en las celdas buenas. Evidentemente, esto tenía que quebrar la confianza entre ellos, por las sospechas de que eran unos chivatos. Divide et impera. Optaron también por controlar los demás aspectos de la vida de los prisioneros de forma completamente arbitraria, para aumentar su desconcierto. Éstos, finalmente, acabaron por reaccionar con hostilidad hacia los compañeros que no cumplían las normas, por ejemplo, ¡por una crisis psicológica! y por aceptar profundamente la sumisión.

 

¿Y qué decir del equipo de psicólogos? ¡Les costó una enormidad liberar al primer preso que sufrió una crisis! Después, ante unos rumores de intento de fuga, su principal preocupación fue ¡abortarla! Llegaron a intentar trasladar a los reclusos a una cárcel de verdad. En pocos días, por fin, se dieron cuenta de que tenían que concluir anticipadamente el experimento.Se pueden encontrar los detalles en http://www.prisonexp.org/espanol/

 

Para mí, el experimento ilustra unas cuantas cosas. En primer lugar, lo dependientes que somos del entorno, aunque pretendamos mantener una idea de coherencia interna, y lo frágil que es la memoria. Hasta el equipo de psicólogos se olvidó rápidamente de que aquello no era una cárcel, los reclusos no eran reclusos y los guardianes no eran guardianes. Es una cuestión de la capacidad de adaptación humana, a causa de ella somos capaces de olvidarnos de nuestro pasado a una velocidad tremenda. Y nos muestra la fragilidad de nuestro barniz de civilización: los sentimientos humanitarios existen en tanto (consideramos que) nos benefician, pero no son innatos al ser humano y resisten muy poco ante pruebas duras. 


La solidaridad y la confianza recíproca benefician a la mayoría frente a las minorías dominantes. Por ello, éstas buscan convenernos de que en realidad nos conviene olvidarlas, utilizando engaños sobre supuestos beneficios personales. Véanse los post sobre la Mafia en este blog. De ahí también los intentos de naturalizar las diferencias raciales (1) y de género: como medios para dividirnos. O la campaña que hay en Alemania (2) para convencer a la gente de allí que los del sur somos peligrosos y acepten la miseria que se les impone (¡hay pobres y salarios de miseria en Alemania!) con el cuento de que somos los culpables de la crisis y encima estamos peor nosotros cuando las desgracias de todos son obra del capitalismo financiero y sus defensores.

 

Y… nuestra crisis actual es económica en su desarrollo, pero, bajo los intereses económicos, están las motivaciones y la psicología de las personas: no me resulta nada difícil imaginarme a nuestras élites financieras y políticas pensando en nosotros como los guardias y psicólogos de la cárcel Stanford. Repasando la Historia, esto no parece que vaya a cambiar ni haciendo la revolución. Recuérdese como los bolcheviques pasaron a ser en pocos años Nomenclatura.

 

No pretendo ser pesimista sobre nuestro futuro, pero creo que, si queremos arreglar nuestra situación, hay que tener en cuenta estas cosas y conseguir que, sean cuales sean las élites que nos vayan a dirigir, tengan siempre unos límites impuestos por los dirigidos. Nuestra libertad depende denuestra conciencia social. Es urgente cambiar las cosas, pero hay que cambiarlas bien.

 

(1)   Los expertos consideran infundada la pretensión de existencia de razas en la especie humana, y hay pruebas sobradas de la contrucción social de las diferencias. Por ejemplo, en Louisiana, EEUU han declarado como negra a una mujer de rasgos caucásicos por una ley que declaraba “de color” al que tuviera un progenitor de algún tatarabuelo negro. Esta construcción contrasta con la de Brasil, que hacen un montón de diferencias por color de piel y rasgos, poco reproducibles cuando se pregunta a diferentes personas. Ver CP Kottak: Antropología Cultural 11ª edición. McGrawHill, Aravaca (Madrid) 2006 pp. 80-82

(2)   Véase el post anterior.

¿Qué piensan en Alemania de nosotros?

Escrito por nessie 16-08-2012 en General. Comentarios (0)

En Alemania hay una campaña para presentarnos a los de la Europa del sur como vagos y maleantes. En el artículo de Le Monde Diplomatique en español (la revista más recomendable que se publica en este país) de este mes viene un artículo que deja la cuestión bien clara. Por ejemplo, en el Bild Zeitung un enviado especial afirmaba que una jubilada de correos ¡cobraba 3.500 € al mes!Comprobable: http://cort.as/2L5T Un economista que escribe best-sellers dice que "...si los griegos prefieren dormir la siesta a trabajar (...) es problema de ellos.Siempre que no nos pidan luego que paguemos la cuenta". Son noticias sobre los griegos pero nos ven (y nos tratan) igual a nosotros. Es un magnífico ejemplo de cómo las élites siembran la desconfianza para dividir a los que oprimen. A la desconfianza se suele sumar un trato diferenciado: el proletariade del Primer Mundo tenía, dentro de la opresión, una situación bastante desahogada si lo comparamos con un habitante del Tercer Mundo. Por consiguiente, se siente privilegiado, y hasta un encarcelado que considera que tiene algún privilegio se considera afortunado y lo defiende contra sus compañeros (Espero escribir pronto un post en relación con este tema). En España hubo estos años un sentimiento de superioridad y desprecio por los inmigrantes, pero ahora nosotros estamos en la parte de debajo de la tortilla.

 

Desde la Edad Modernase ha producido una polarización del mundo entre centro y la periferia. Las clases dominantes necesitan una base de poder donde tengan apoyo de la población, que se consigue explotando de modo más intenso en otras zonas del mundo. Por ejemplo, el Plan Marshall y los estados de bienestar europeos se los tenemos que agradecer, aparte de la apetencia de los americanos por tener mercados que les compraran sus productos, a la amenaza de que se extendiera la influencia de la URSS. Ahora que ha desaparecido, y tras la crisis de los 70, que también provoco una derechización general de las posiciones políticas, nuestros multimillonarios consideran que no ganan lo suficiente y están despojándonos de todo. Ya no necesitan comprarnos porque creen que no tenemos alternativas, así que, para mantenernos bajo su yugo, nos someten simplemente al bombardeo ideológico. Cuela más fácilmente, es más barato y ahora está siendo suficiente, pero nótese que mientras existió la brecha entre Occidente y los países comunistas conseguimos una época en que el reparto de riqueza fue bastante aceptable en algunas zonas del mundo. El bienestar de los que no pertenecemos a las oligarquías proviene del conflicto.

 

Léase esta información, junto con un magnífico relato de como fue realmente la crisis en España o un informe sobre la historia griega (1) en Le Monde Diplomatique en Español de este mes. Es una revista seria, que pone las referencias de donde saca las informaciones más importantes que cita para que uno pueda comprobarlo, como hice yo. Aún debe quedar alguno en el quiosco.

 

 

(1) Los ingleses, por ejemplo, en la II Guerra Mundial se dedicaron a ¡combatir la resistencia griega! Los sitios que tienen problemas no los tienen por casualidad. También, por ejemplo,  Iran tuvo un golpe de estado de la CIA en los años 50, para controlar el petróleo, y de esos polvos vienen estos lodos.

 

Mafia III: relaciones con la política y con la economía y conclusiones sobre la sumi

Escrito por nessie 15-08-2012 en General. Comentarios (0)

“(…). El camorristaque me protege (…) habría evitado que me robaran. (…) y obtenía una propina tanto del comprador como del vendedor. (…) me quería deshacer de un caballociego y él me ayudó a venderlo (...).”

 

Testimonio de un cochero napolitano recogido en el libro “Los Orígenes de la Mafia”

 

La Mafia tiene una relación contradictoria con la democracia, pues aunque ésta aborrece los poderes que compiten con el suyo, en sus zonas de influencia consigue canalizar el voto, con lo que su colaboración se vuelve muy valiosa en el juego político, lo que encima abre amplias puertas a la corrupción. En cambio, una dictadura la debilita: ocurrió bajo el estado fascista de Mussolini. Un gran mal puede combatirse fácilmente con un mal peor. El próximo párrafo puede servir de aclaración adicional de este hecho.

 

Franchetti relata que las clases dominantes son, en último extremo, las que han permitido a la Mafia alcanzar su poder y tener sus propios intereses e independencia, pues les sirven para el control de la población. Por supuesto, contar con los servicios de los facinerosos implica que a veces harán actos que las élites no desean, pero es un precio que están dispuestas apagar…si no se lo ahorran, por ejemplo, con una dictadura fascista.

 

La cita del principio nos muestra como la desconfianza existente en la población hace muy fácil, con un poco de impulso del mafioso, el negocio de la protección: éste cobra por una transacción, que si no fuera por el monopolio que ejerce sería, perfectamente legal. La desconfianza de ser engañado se refuerza porque el mafioso controla las ofertas realmente buenas y las proporciona a condición de que se pague el cánon (aunque no necesariamente a todo el mundo que lo hace). Obsérvese como el cochero, a su vez no tiene reparos en colocar su propio caballo malo (y lo consigue gracias al “poder de convicción” del mafioso). Para mantener su negocio, éste refuerza la desconfianza y la falta de honradez de la población.

 

La Mafiay los Bena muestran, a mi juicio, que la falta de honradez y de solidaridad hacen a las sociedades muy vulnerables a la dominación y subsiguiente al saqueo. Uno no se puede unir con sus iguales contra un enemigo poderoso si, para empezar, no puede confíar en ellos. En esas condiciones, alguien surgirá, se pondrá por encima de los demás, y hará lo que sea necesario para asegurarse de que las cosas permanecerán así, lo que generalmente implica el uso de laviolencia. La lógica capitalista hace que todo el mundo compita entre sí por dinero; solamente en determinadas épocas se impuso una solidaridad, generalmente limitada a sectores de la burguesía en lucha contra otros estratos sociales, pero esos momentos fueron muy fructíferos: dieron origen a los regímenes liberales y a las democracias modernas; en su momento, fueron grandes avances sociales sobre el Antiguo Régimen. Fuera de esos períodos, se impone la lógica de la competición individual sobre los escrúpulos y vuelve la opresión: los ricos de verdad ya no pagan impuestos, como la nobleza y el clero antes de la Revolución Francesa; esto es lo menos grave de lo que está pasando (¡), pero es muy sintomático.

 

En nuestra suerte actual hay poderosas razones económicas, pero quizás haya otras más profundas en nuestras cabezas. Las tenemos por razones históricas y culturales, pero si arreglamos solo lo económico y seguimos siendo como hasta ahora, estamos condenados a repetir nuestras desgracias. Ojalá no sea así.

 

Saludos.