Un vikingo en Groenlandia

¿Por qué la gente es tan sumisa con el poder aunque la perjudique?

Escrito por nessie 04-08-2012 en General. Comentarios (0)

Estos días estoy leyendo un libro sobre antropología política, y me ha llamado la atención un artículo que analiza la sumisión de una sociedad de Tanzania, los Bena, a las autoridades políticas, tanto de su comunidad como del gobierno para cosas que no quieren, desde pagar impuestos a hacer obras públicas que ellos no usan.

 

Para investigar estos extremos, se hizo un trabajo de campo para conocer el perfil psicológico de la población, que incluyó test psicológicos (básicamente una adaptación del Test de Apercepción Temática adaptada a la cultura local), historias de vida y entrevistas en profundidad. De estos estudios se sacaron tres rasgos fundamentales de la idiosincrasia de los Bena.

 

El primero era la desconfianza, que llegaba a extremos como que nadie pagaba a nadie por mucho que lo conociera sin testigos, o casos curiosos como que si el marido de una mujer bena iba a trabajar con un vecino de toda la vida y lo enviaba a su casa por una herramienta, la mujer se la negaba si no estaba advertida previamente. La desconfianza incluía a la propia familia, hasta entre padres e hijos.

 

El segundo era la dependencia: los individuos consideran que necesitan ayuda de los demás para sobrevivir en un medio hostil tanto en el entorno como en la gente que los rodea, que consideran indignos de confianza. La gente que vive apartada se considera sospechosa.

 

El tercero era un corolario de los anteriores: si uno depende de los otros, pero no se fía de ellos, ha de sentir hostilidad. Esta hostilidad era generalmente reprimida por temor a ser víctimas de venganzas, pero son frecuentes los conflictos.

 

La desconfianza hacía que, para resolverlos, no se confiara en jueces que tomasen resoluciones de obligado cumplimiento, como se haría en Occidente.  Y es aquí donde entran los cargos políticos: conseguíam hacer una especie de juicios donde los litigantes se ponían de acuerdo tanto en los hechos como en las medidas necesarias para el arreglo. Si en una instancia no se conseguía, se subía a la siguiente, lo que aumentaba la presión social. Dado el miedo general de los Bena a represalias y otros males, y como no se tomaban medidas realmente coercitivas sino que se buscaba un acuerdo razonable, el culpable acababa confesando, y generalmente bastante pronto. Pero eso hacía muy necesarios a los cargos políticos para el mantenimiento de la paz entre ellos. El resultado era que a cambio, les podían exigir sacrificios que no iban en la línea de su interés.

 

Sería interesante saber por qué los Bena han desarrollado ese carácter, pues nadie se retuerce sin un motivo, pero la moraleja que se extrae es clara: un pueblo que no tiene solidaridad entre sus miembros es muy fácil de someter, tanto por propios sin escrúpulos comoo por extraños. Más sobre este tema en próximos post.

 

Saludos.

 

Bibliografía:

 

Swartz et al.: Political Anthropology. AldineTransaction , Chicago, 1966.

Kottak, CP: Antropología Cultural 11ª ed, McGraw Hill, Madrid, 2006.

El cuento de Pedro y el lobo (modificado).

Escrito por nessie 03-08-2012 en General. Comentarios (0)

Érase una vez un pastorcillo llamado Pedro que vivía en un peligroso y oscuro bosque donde acechaba un feroz lobo. Este pastorcillo, cadavez que veía a la alimaña, llamaba a gritos a los demás pastores para que le socorrieran. Estos daban grandes voces diciendo que acudían de inmediato, con lo que el lobo huía despavorido. Así ocurrió felizmente 4 ó 5 veces hasta que el lobo llegó a la conclusión de que en realidad no tenía nada que temer y a lasexta se comió impunemente al desdichado Pedro.

 

El BCE está haciendo lo mismo con los mercados: anuncia grandes medidas que van a solventar el problema de la deuda, los mercados reaccionan, sube la bolsa, baja la prima de riesgo... y no hace nada, sigue con sus debates sobre el sexo de los ángeles. Hasta ahora fue colando porque los mercados especulan en corto y eso exagera la respuesta a unas palabras dichas por un(os) señor(es) para salir del paso pero que al final no tienen ninguna base. Va a llegar un momento en que pierdan toda credibilidad. ¿No son estas gentes las que predican tanto sobre la confianza? Y desde luego, es peligrosísimo pertenecer a un club en el que manda gente tan poco seria.

Los vikingos en Groenlandia

Escrito por nessie 24-07-2012 en General. Comentarios (0)

En el siglo X los vikingos, liderados por Erik el Rojo, colonizaron Groenlandia, culminando un período de expansión territorial de unos dos siglos. Posteriormente alcanzaron y llegaron a colonizar brevemente algunas zonas de América del Norte, llegando a la península del Labrador e incluso a Terranova, aunque la abandonaron pronto por los conflictos con los indígenas. Los asentamientos se extinguieron al cabo de unos 450 años. Su llegada coincidió con una época de clima benigno, que empeoró posteriormente haciendo más difícil la supervivencia. Sin embargo, otros pobladores que llegaron a la zona un poco más tarde que los vikingos, los inuit, sí sobrevivieron. ¿Por qué ellos no?

Cuando llegaron había unas condiciones aparentemente buenas: un lugar virgen con zonas verdes en el interior de los fiordos aptas para alimentar ganado, bosques, caza y una época relativamente templada. Los asentamientos estaban más al sur que la mayor parte de Islandia. Sin embargo, la vida allí no fue fácil por diversos factores: el clima presentaba variaciones en el largo plazo; la recuperación del sistema a las agresiones era débil por el corto período vegetativo de las plantas, con lo que se produjo un grave deterioro ecológico por la quema de bosques, la explotación ganadera y la extracción de turba. La consecuencia fue la disminución de pastos y la escasez de madera para hacer barcos, calentarse o fabricar hierro. La distancia al continente hizo muy difícil el comercio, empeorado también por otros factores, como la competencia del marfil africano con la exportación de marfil de morsa. Otro factor fue la llegada de los inuit. El último fue la estructura social y cultural.

Era una sociedad fuertemente jerarquizada, donde las decisiones importantes las tomaban los jefes, y su motivación principal fue aumentar su prestigio y su poder, aunque fuera en contra de los intereses de la comunidad. El poder de las élites se sustentaba en razones de circunscripción ambiental: no era posible para los demás habitantes eludirlos yéndose de la comunidad y viviendo por su cuenta, pues las zonas aptas para habitar eran muy restringidas, y las granjas más pobres precisaban la ayuda de las más fuertes, mejor situadas, para mantenerse en los inviernos más crudos.

Era también una sociedad conservadora y apegada a la cultura europea, lo que dificultó su adaptación. No consumían pescado, un recurso abundante, aparentemente por un tabú, aunque en las últimas épocas sí cambiaron su alimentación. Su principal medio de vida era la ganadería; por motivos culturales y de prestigio preferían el ganado vacuno, enormemente difícil de mantener en ese entorno, siguiendo después las ovejas, en detrimento de las cabras, que era el ganado más fácil de criar en tales condiciones. Tras su conversión al cristianismo, edificaron iglesias desviando fuerza de trabajo de otros trabajos más necesarios. Nada menos que una catedral, trece iglesias grandes, muchas más pequeñas, un convento y un monasterio, todo esto en unos asentamientos que como máximo llegaron a albergar unos 5,000 habitantes. Sin olvidarnos del diezmo pagado a la Iglesia. Las importaciones se centraron más en artículos de lujo o destinadas a la Iglesia local, en detrimento de otras mercancías más necesarias para la supervivencia: hierro, madera, brea...

Aparentemente tuvieron una escasa relación con los inuit ni copiaron técnicas tan valiosas en ese entorno como la fabricación de kayaks y barcos de pieles con un armazón, la caza de ballenas o focas oceladas mediante arpones o la utilización de materiales distintos a la madera para calentarse. En las fases finales parece que la mayor parte de su alimentación era de origen marino, lo que hace que se haya discutido el problema de adaptación, pero hasta donde sé, no hay datos de que hayan adoptado las eficaces técnicas de los esquimales: siguen sin aparecer arpones o embarcaciones de piel en los yacimientos. No parece una adaptación muy profunda...

Existe controversia sobre la causa final del hundimiento: coincidió con una epidemia de peste que afectó a Islandia y a Noruega pero no hay rastro de las fosas comunes que confirmen esa suposición. También se especula con ataques piratas, pero fue, de haber existido, la puntilla de una larga decadencia.

La Groenlandia vikinga un buen ejemplo de cómo factores como el abuso indiscriminado de los recursos naturales unido a determinados factores culturales y a las ambiciones de las élites pueden jugar un papel determinante para destruir una sociedad (o su bienestar). Llama la atención, por ejemplo, el elevado consumo de artículos de lujo en esas circunstancias

¿No les resulta familiar esta historia?


Fuentes:

J. Diamond: Colapso. Editorial Crítica. Barcelona, 2006.

http://www.cabovolo.com/2008/04/la-desparacin-de-los-vikingos-de.html

http://pueblosoriginarios.com/primeros/vikingos.html

http://www.archaeology.org/online/features/greenland/

http://enciclopedia.us.es/index.php/Historia_de_Groenlandia



Cita del día:

¿Creéis que un puñado de ambiciosos y de gobernantes sin escrúpulos hubiera bastado para desencadenar todos estos malos espíritus sin la complicidad de millones de dirigidos?

Sigmund Freud.