Un vikingo en Groenlandia

Recortes y extirpaciones

Escrito por nessie 14-10-2012 en General. Comentarios (0)


Hubo un tiempo en que se impuso la moda de la cirugía radical para tratar el cáncer de mama. Tras los iniciales fracasos de las técnicas conservadoras, se comprobó que las recidivas locales se acumulaban en los márgenes de resección, con lo que éstos se fueron ampliando, saliendo de la mama para incluir en la resección los músculos pectorales, los ganglios linfáticos axilares y cervicales, llegando incluso a quitar costillas, clavículas… Las mujeres tardaban meses o años en recuperarse de la intervención. Impulsada especialmente por Halsted, los cirujanos competían en quién era capaz de las mayores mutilaciones, muchas mujeres pedían al cirujano que no se anduviese con contemplaciones con ella y se descalificaba a quién no operaba con la idea de erradicar al cáncer del cuerpo. El escalpelo salvaje daba mucho prestigio social. Tras reunir experiencia con la técnica, Halsted expuso sus resultados en un congreso. Las recidivas locales se habían reducido significativamente…pero un alto porcentaje de las pacientes seguían muriendo por metástasis ocultas a distancia. Años después, presentó un nuevo estudio con datos adicionales: la supervivencia dependía fundamentalmente de lo extendida que estuviese la enfermedad, pero ese hallazgo no redujo la extensión de las operaciones, ni siquiera en los casos poco avanzados. Aunque algunos cirujanos probaron una combinación de cirugía conservadora más radioterapia, no conseguían pacientes para realizar un ensayo comparando las supervivencias con ambas técnicas, por culpa de lo que Crile denominó “el evangelio de la profesión quirúrgica”. Por fin, algunas mujeres, coincidiendo con el auge del feminismo y la independencia del paciente, empezaron a negarse a sufrir las operaciones radicales y tras 10 años se reunió un número suficiente para completar un ensayo clínico sistemático. Se las distribuyó aleatoriamente en tres grupos: mastectomía radical, mastectomía simple y mastectomía con radioterapia. Resultado: ¡no había diferencias en cuanto a supervivencia entre los tres grupos! Se estima que se hizo la operación radical a 500.000 mujeres, ¡incluso obligándolas, en la época de la supuesta infalibilidad de la medicina! Esta historia y otras parecidas se pueden consultar en el libro de Sidhartha Mukherjee El Emperador de Todos los Males, ed. Taurus.

En economía también nos están aplicando la cirugía radical y descalificando a todos los que proponen otra cosa. El establishment económico-político, tras ver como sus medidas de liberalización salvaje han provocado la crisis y, después de un momento inicial en el que hasta Sarkozy dijo que había que refundar el capitalismo, nos han aplicado todavía más neoliberalismo, como el cirujano que, aunque se le morían igual las pacientes, seguía mutilándolas sin compasión.  Más nos vale rebelarnos, como las mujeres del cáncer de mama.

Hablemos de política (2). ¿Por qué los partidos se alejan de los ciudadanos?

Escrito por nessie 09-10-2012 en General. Comentarios (0)


Un grupo de gente con poder y aislada del resto tiene tendencia a volverse loco o increíblemente egoista. Véanse a este respecto los recientes posts de este blog dedicados a la irracionalidad del ser humano. A mí siempre me impresionó profundamente el caso de la cárcel de Stanford: anula por completo el argumento de que el problema es que quién consigue alcanzar el poder lo hace porque es perverso por naturaleza. En ese caso se demuestra que basta con juntar un grupo de gente normal y ponerlos por encima de otros para constituir una dictadura. Contrariamentea lo que dice el sentido común, estamos terriblemente influenciados por el entorno que nos rodea, fundamentalmente el social: http://nessie.blogspot.es/1345903200/y http://nessie.blogspot.es/1346966760/  Es también muy elocuente la película de Bernardo Bertolucci El Último Emperador. Narra como se consigue deliberadamente que un niño cualquiera se convierta en un tirano, buscando sin duda que se acostumbre a no detenerse ante los sufrimientos de sus súbditos a la hora detomar decisiones. En algunas de sus escenas se narran sus juegos, cuando tenía pocos años de edad, con los hombres destiandos a servirle directamente. Se obedecían todas sus órdenes, independientemente de las consecuencias para ellos. Sin ir tan lejos, también nos podemos fijar en la generación de déspotas que se está criando en España a base de cumplirles a los niños todos los caprichos y no ponerles límites. Es una consecuencia de la capacidad de adaptación del ser humano. Yo creo que solo se puede frenar cuando la persona está viviendo con una gran intensidad en experiencias del pasado. Los entrenamientos de, por ejemplo, los cuerpos de élite de los ejércitos buscan precisamente esto: se las hacen pasar moradas para que no se les olvide la lección...

 

Los partidos y especiamente sus cúpulas tienen todos los boletos para subir a las nubes: ostentan un gran poder, son gente que suele tener una forma de pensar similar, les llegan muy pocas críticas y… el que se mueve no sale en la foto. Tienen una enorme tendencia al pensamiento de grupo (véase el segundo de los links para una explicación de lo que es). El nivel de aislamiento social puede ser muy importante para los altos dirigentes, y más en un país con un problema de terrorismo (pero en ninguno un alto dirigente está excesivamente seguro. Recuérdese a este respecto el asesinato de Olof Palme enla pacífica Suecia). Es perfectamente normal que, cuando se le preguntó, Zapatero no tuviese ni idea de cuanto costaba un café. En su posición, incluso antes del desplome de su popularidad, irse solo tranquilamente a un bar en la calle era peligroso.

 

Yo no creo que sea una buena idea prescindir, en líneas generales, de la democracia formal y de los partidos políticos: es la forma de estado que permite un mayor control de los gobernados sobre los gobernantes,y puede además vertebrar la resistencia contra las élites económicas que nos están sangrando. Dejando aparte la discusión de si es posible una democracia directa (ya expondré mi opinión al respecto), cualquier otro sistema nos traerá una opresión todavía más dura. Lo que hace falta es conocer por qué falla el sistema y ver que se puede hacer para mejorarlo. En todo caso, pasa por algo que también es un estricto requisito para dicha democracia directa: la concienciación, el cambio cultural y la defensa inteligente de sus intereses por parte de la población y la transparencia, que podría incluir el que ciudadanos elegidos aleatoriamente para períodos de tiempo cortos y con una gran rotación puedan presenciar y participar en el funcionamiento de las instituciones(1).

 

 (1) Ya se ha hecho algo bastante más drástico: en la Atenas Clásica, el consejo de la Boulé cambiaba de miembros (¡500!) cada año por sorteo y sin posibilidad de reelección. Cada una de sus secciones, las prytaneia, asumía los mayores poderes durante una parte de ese tiempo. Su presidente se sorteaba cada día y tampoco podía repetir. Véase, por ejemplo, en Breve Historia del Mundo Antiguo. López Melero, R, Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. pp. 157-59. Antes que algún partidario de la democracia directa se ponga a saltar, me permito recordar el poco tiempo transcurrido entre la victoria sobre los persas, en que Atenas ganó un poder y un prestigio enorme, y la derrota en la guerra del Peloponeso. La cosa no funcionó demasiado bien. La República Romana lo hizo mucho mejor, y, según Maquiavelo (lo expone en los Discorsi, no solo escribió El Príncipe), eso se debió al relativo equilibrio entre patricios y plebe.

Hablemos de política:

Escrito por nessie 30-09-2012 en General. Comentarios (0)

Tras los acontecimientos de los últimos años, la política ha sufrido un enorme desprestigio en este país hasta el punto de que la clase política y su corrupción son percibidas, junto con la economía, como el mayor problema del país. La preocupación es harto justificada, pero creo que conviene hacer unas cuantas precisiones.

 

Para empezar, unas pocas definiciones válidas para todo tipo de sociedades. La palabra política se refiere a todas aquellas actividades encaminadas a conseguir objetivos públicos que implican una diferencia de poder, que puede ir desde enunciar las decisiones políticas en la asamblea hasta el uso de la coerción por parte de una o varias personas. La política no implica necesariamente la presencia de un gobierno (grupo de estatus políticos interconectados por una organización administrativa), pero éste existe sistemáticamente desde que las sociedades se organizan en estados. Un estado es una sociedad estratificada, o jerarquizada, en la que se han roto los vínculos entre gobernantes y gobernados. En otros tipos de sociedades, como tribus o jefaturas, todo el mundo, desde el jefe hasta el último miembro se consideran parientes, con las obligaciones recíprocas que ello supone (aunque en jefaturas avanzadas la persona del jefe se puede divinizar). El poder que induce la jerarquía lo podemos observar fácilmente: la institución más poderosa de los estados, el ejército, es la más rígidamente jerarquizada. El poder es la capacidad de imponer una voluntad. Existen varias posibles fuentes de poder: la coerción, la legitimidad (la base del poder consensual, que se origina en valores comunes y unas expectativas por parte de los gobernados dirigidas a los que ostentan el poder. Es importante no confundir legitimidad con legalidad: una ley o una decisión política perfectamente legal puede no ser legítima), la persuasión (ejemplo de persuación sería el recordar compromisos, o alegar que merecemos determinadas medidas impopulares), la influencia... Un sistema político puede utilizar todos estos apoyos, pero el más flexible y eficaz es la legitimidad. La violencia es costosa y rígida, y persuasión e influencia pueden colar o no. Por algo P. Bordieux y C. Foucault recuerdan que es más fácil dominar a la gente en sus mentes que controlar sus cuerpos. Un buen aparato ideológico, que introduzca los valores que le interesan a las élites tiene un valor inapreciable.

 

Los estados consiguen una acumulación de poder muy superior a los otros sistemas de organización política. Actualmente todo el mundo está bajo el poder de un estado, aunque a veces se conservan parcialmente otros sistemas, como es el caso de las tribus que permanecen dentro de los mismos. Ese poder, durante la Edad Media, se basaba en el uso de la violencia (aunque se usaron mecanismos para regularla y legitimarla), pero, con el surgimiento de la burguesía, la actividad económica se fue haciendo progresivamente fuente de poder, hasta llegar a los extremos actuales, en que los ricos son más poderosos que los estados: mantienen un enorme control de las decisiones políticas mediante lobbys, mediante la corrupción de los gobernantes,el dominio mediático, la ideología (ayudados porque buena parte de la población procura imitar a las élites) o actualmente mediante la amenaza de retirar sus recursos económicos. Controlan las decisiones políticas de modo que favorezcan sus intereses en perjuicio del conjunto de la ciudadanía. Devalúa la democracia (aunque las democracias modernas nunca fueron en realidad excesivamente democráticas, pero sí se solían respetar unos mínimos)  Consiguen que el estado cubra económicamente los destrozos que ellos mismos han ocasionado por codicia y encima que se les pague más...

 

Tenemos así aisladas las dos mayores fuentes de poder del mundo: el económico y el político. En un tercer puesto, tenemos al poder religioso, que suele alinearse con el económico, al menos en el caso de las altas instancias del cristianismo.

 

¿Qué podemos hacer los ciudadanos de a pie sometidos a esos poderes, ahora que encima han decidido que no les interesa producir bienes reales pero tampoco les llega su parte del pastel? De los ricos básicamente no podemos esperar nada, pero de los estados, a través de la política, sí es posible, y más fácilmente en las democracias occidentales. El éxito y la carrera de un político dependen de que consiga apoyo en su sociedad, y eso pasa por nosotros. Podemos forzarlos a tener enfrentamientos con la élite económica. Claro está, si no nos dejamos tomar el pelo por el dominio mediático-ideológico del las élites financieras, y tomamos en serio cartas en el asunto. La indignación ciudadana puede ser una magnífica arma para ello.

 

Continuaré con el tema en el próximo post.

 

Bibliografía:

 

Swartz et al.:Political Anthropology. AldineTransaction , Chicago, 1966.

Kottak, CP: Antropología Cultural 11ª ed, McGraw Hill,Madrid, 2006.

 

Sobre los regímenes censitarios y Dolores de Cospedal

Escrito por nessie 08-09-2012 en General. Comentarios (2)


En el siglo XIX florecieron una serie de sistemas políticos como respuesta a la autoridad del Antiguo Régimen y al absolutismo. El primero fue el liberalismo político, que fue una expresión del triunfo de la burguesía. El objetivo fundamental fue evitar la vuelta del absolutismo, de modo que se fragmentó y limitó el poder mediante la instauración de constituciones que consagraron la igualdad jurídica y los derechos individuales. El ejercicio del poder se dividió entre la Corona y el Parlamento, con un sistema bicameral elegido por sufragio censitario. ¿Qué significa esto de censitario? Que, para tener derechos políticos era necesario pagar una determinada renta, lo que excluía a los sectores sociales menos favorecidos.


En todo este proceso conviene aclarar algunas cosas. La primera es que la lucha de clases entre la burguesía y la nobleza admite muchas matizaciones: no fue exactamente un intento de destruir la nobleza, sino más bien de incluirse en ella utilizando para ello los medios de conseguir poder propios de la burguesía, el comercio y la industria, en lugar de los tradicionales de la posesión de la tierra o el servicio al rey. De hecho, los burgueses luchaban por ennoblecerse y los más prósperos lo conseguían. En esto había un comportamiento desigual de la nobleza, que tendía a desdeñar a la burguesía... salvo a los que realmente fueran muy prósperos, que sí eran bienvenidos. Al mismo tiempo, aunque los regímenes se hicieran teóricamente liberales, en la práctica las antiguas élites seguían conservando enormes parcelas de poder. ¿Les suena algo de esto en nuestra historia reciente?


Lo siguiente es que, aunque suene muy bien lo de la igualdad jurídica y los derechos individuales, en la práctica provocaban unas enormes desigualdades sociales: negociar en pie de igualdad jurídica un burgués rico y un obrero que necesita trabajo para vivir y mantener a su familia es cualquier cosa menos igualitario. El obrero difícilmente podía decir no a un empleo, por duras y degradantes que fueran las condiciones. El resultado fue una explotación despiadada, a la que los gobiernos liberales no pusieron freno, y dio lugar a la formación de sindicatos y a los partidos obreros como medidas de resistencia.


El liberalismo no tardó en ser contestado por los partidarios de la democracia, que defendían la igualdad social, con el rechazo de cualquier tipo de discriminación, lo que incluía derechos políticos para todos incluyendo el sufragio universal y la posibilidad de que las clases más bajas tuvieran también sus representantes en el parlamento.


La propuesta de Cospedal de no pagar a los diputados va camino a volver a limitar la posibilidad de que los representantes de las clases más favorecidas puedan ejercer esa función, salvo, claro está, que se vendan a los poderosos. Es cierto que hemos tenido muchos problemas con la clase política, tanto por la corrupción como porque han defendido un sistema corrupto basado en la especulación y el enriquecimiento rápido, en lugar de promover una economía sostenible que favoreciera a todos, pero no todos los políticos han participado en ello y además, la política es el único poder con capacidad para poner frente a las élites económicas que no se conforman con nada y están aumentando a pasos agigantados la desigualdad social, amenazando con volver a llevarnos a la Inglaterra que tan bien describió Dickens. Por supuesto, para que nuestros representantes cumplan su función, los ciudadanos debemos mantener una vigilancia para que no se desvíen de la defensa de nuestros intereses comunes, participar activamente en política y mejorar nuestro nivel cultural y ético, evitando que nos laven el cerebro a base de poder mediático y panem et cirquenses, o futbolenses, si así lo prefieren (y lo de panem va a andar por los pelos).

 

Nadie nos va a ahorrar luchar si no queremos que nos sigan estafando a mano armada, pero los intentos de reservar el poder político para los partidarios de las élites económicas es una severa amenaza para los intereses de la inmensa mayoría. Y nada nos garantiza que se quede en esta medida. Conociendo a los populares, si les cuela ésta, no tardarán en hacer otra peor. Empezando por aumentar el número de enchufados nombrados a dedo.


PS: espero explicar con más extensión en otro post por qué considero que la resistencia basada en la abstención de la política oficial, la abstención o el voto en blanco no me parecen una buena idea, pero va un apunte de la importancia de votar: Hitler consiguió el poder mediante elecciones, y después la elección fue irreversible hasta el fin de la II Guerra Mundial. 60 millones de muertos costó la bromita.


BIBLIOGRAFÍA.

Rivas el al.: Historia Contemporánea. UNED. Madrid, 2010.


Villares R, Bahamonde A: El Mundo Contemporáneo. Taurus. Madrid 2001.

El ser humano no es racional: grupos

Escrito por nessie 06-09-2012 en General. Comentarios (0)


Uno a veces se encuentra información interesantísima en los sitios más insospechados. Leyendo un libro sobre técnicas de negociación encontré unas magníficas descripciones de varias irracionalidades e inconsistencias del ser humano, hasta de los que se consideran especialmente inteligentes. Por ejemplo, venía una técnica que se utilizaba en cursos de negociación para subastar ventajosamente un billete de 20 $.  La técnica era la siguiente: el penúltimo en pujar pagaba su puja como el ganador. Las pujas se enconaban fácilmente y el que inventó el jueguecito, Martin Shubik, llegó a vender el billete de marras por más de 400$ sumando las dos últimas pujas. Se trata de una forma de poner en evidencia la escalada irracional del compromiso: tras un error inicial (la trampa está clara al leer el enunciado del juego), se continúa con la misma línea de acción aunque sea poco recomendable. También se muestra como uno puede estar dispuesto a darse o no darse un mismo paseo para ahorrar una pequeña cantidad dependiendo de la cantidad total de la transacción: por ejemplo, si un producto vale 100 € en una tienda y en la otra 70, se va. Si vale 1000 € y en la otra 970, la misma persona no se da el mismo paseo.

 

Uno de los puntos más importantes del libro es el que pone de manifiesto las falacias de que el ser humano es fundamentalmente individual y de que sus decisiones se determinan por variables internas, cuando es al revés,y para ello, entre otras cosas, explica los comportamientos irracionales que se dan en los dos grupos. Hay dos modalidades: la primera es la polarizacióngrupal: los grupos no moderan a sus individuos, sino que generalmente priman las opciones más extremas. Los linchamientos suelen hacerse en grupo por personas que, de una en una, generalmente no perpetrarían tal cosa.

 

La segunda, y más importante a mi juicio para aplicar al análisis de los males que aquejan nuestra sociedad, es el de pensamiento de grupo: se trata de un tipo de pensamiento que utiliza la gente cuando la búsqueda de concurrencia en un grupo cohesionado se vuelve más importante que la valoración realista de las situaciones y de cursos de acción alternativos. Se ponen como errores provocados por este fenómeno casos tan graves como la decisión de ignorar la posibilidad de ataque japonés a Pearl Harbour. Este fenómeno se da sobre todo en grupos que tienen un gran deseo de mantener la cohesión, donde los puntos de vista disidentes están aislados, de modo que es dificil que lleguen y se debatan libremente en el grupo y donde hay un líder muy directivo, que propone siempre las decisiones a tomar. El resultado es un deterioro enorme de la toma de decisiones.

 

En este último apartado ¿no les recuerda a nuestros partidos políticos dominantes? el PP de la época de la guerra de Irak es un ejemplo eximio, pero no el único.Y más dado que la legislación da un enorme poder a lascúpulas frente a la militancia, al decidir las listas de las elecciones y las dificultades para montar un partido alternativo por la maldita ley de D’Hont. El militante que quiera hacer carrera tendrá obligatoriamente un enorme deseo demantener la cohesión, no propondrá puntos de vista alternativos y las decisiones son las que vienen de arriba, sin más discusión. Por supuesto, esta situación desanima a la gente realmente competente con deseos de hacer algo bien hecho en política.

 

Tenemos muchas cosas que cambiar en nuestro país. Empezando por los partidos políticos, que son una parte muy importante del problema, pero también son el único camino que se vislumbra para poner una solución, y siempre que los ciudadanos les estemos bien encima exigiendo que atiendan nuestros intereses y no los de los financieros, sacándolos del poder lo antes posible en caso contrario. En democracia (bueno, aquí eso es más o menos...) es posible sin hacer una guerra civil.


Y... si esto os interesa, espero vuestros comentarios.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Anastasio Bernal, A. Técnicas de Negociación. Como negociar eficaz y exitosamente. McGrawHill. Aravaca (Madrid), 2004.